24 DE AGOSTO DEL 2018
DIA No. 82 (DESPUÉS DE CONOCERTE)
"CÓMPLICE Y HERMANO"
Recuerdo... a mi llegada, mucha gente lo rodeaba, mucha gente te visitaba, no lo entendía, pero sabía que tenía un motivo.
Al pasar de los días, creo que lo fui entendiendo... o interpretando a mi modo, un poco de ambas, pero lo que más me encantaba, era el tomar una "taza amarga de café", ¡oh... que buenos momentos!, todos nos reunimos en ocasiones alrededor de él, leyendo, platicando, jugando, convenciendo personas de una fuga... no lo se, podrías hacerlo casi todo.
Era... ¡Enorme!... para mi, ciertamente, media unos 10 metros de alto, su follaje era grande y vasto. Cómplice de fugas, chismes, mentiras, discusiones, robos, charlas, oraciones, llantos... y muchas más experiencias.
Unas de mis primeras experiencias cerca de este gran árbol, fue que no tenía dinero, no tenía amistades, no tenía hogar, pero sabía que tenía familia, pero como me dijeron; "Actúa de maneras misteriosas". cerca ya de 2 meses en esta nueva ciudad, residencia, casa, seguía sin percibir un centavo, pero mis ganas de aguantar eran mas, sin embargo los sentimientos estaban ya fragmentados, no fue ya hasta ese dia, que un joven-señor, se acercó a mí, yo estaba cabizbajo, el dijo: toma; un refresco sabor cola, un papel de baño, unos rufles, un sobre de cafe, una maruchan, y una paleta, ese fue su obsequio hacia mi, yo no podía creerlo, por que me está compartiendo esto..., pero sin dudarlo los tome y agradecí, cuando menos lo pense ya éramos más que amigos, fuimos y somos hermanos. Así como esta pequeña , pero enorme, para mi y mi porvenir,como esta anécdota, tuvieron lugar miles más...
este árbol nos brindo nueces a manos llenas, todos comíamos de ellas, peleabamos por sus nueces, algunos hasta jugando futbol intencionalmente patean con destino a sus ramas, así obteniendo que cayeran mas nueces, pero en ocasiones caían pero no nuestro balón.
Palos, balones, madera, cuadernos, todo lo que pudieras arrojar y golpearlo en las ramas era útil, pero solía ser sencillo, si solías ser sorprendido, como en todo, sanciones existían, esto lo volvía todo un reto, deseabas respetar, pero también comer una de sus... maduras nueces.
Podemos olvidar muchas cosas que nos marcan físicamente, pero... ¡jamás! olvidas lo que te marcó desde el interior, algo que movió todo lo que existe dentro de ti...
UNA VEZ "MESONERO... MESONERO POR SIEMPRE!...
EMMDETO
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